Facturar no debería ser un problema
Creamos Timbreo porque estábamos hartos de plataformas de facturación confusas, lentas y diseñadas para contadores, no para la gente que realmente factura todos los días.
La historia corta
Timbreo nació en Guadalajara, México. Un grupo de desarrolladores y emprendedores que llevaban años lidiando con la facturación electrónica —como médicos, como freelancers, como dueños de negocios pequeños— decidimos que ya era hora de que existiera algo mejor.
No queríamos otra plataforma llena de menús que nadie entiende, ni un portal del SAT disfrazado de moderno. Queríamos algo que se sintiera como las herramientas que usamos todos los días: rápido, claro y que no te pida un curso de capacitación.
Qué nos mueve
Creemos que la facturación electrónica es un trámite, no un negocio. El valor está en lo que haces —tu consulta, tu producto, tu servicio—, no en generar un XML. Nuestra misión es que ese trámite tome 10 segundos y salga de tu camino.
También creemos en la transparencia. Nuestros precios son públicos, sin letras chiquitas. Si un día subimos el precio del timbre, te avisamos antes. Así de simple.
Hecho en México
Timbreo está construido, operado y soportado desde México. Entendemos el SAT, el CFDI 4.0, los regímenes fiscales y los problemas reales de facturar en este país porque los vivimos. No somos una empresa extranjera adaptando un producto genérico: nacimos para esto.